![]() ![]() Para este año la alegoría de las andas de Jesús tendrán el lema:"NO TENGAN MIEDO,TENGAN FE"del siguiente fundamento bíblico:
Un día en que Jesús con sus discípulos atravesaban el lago de Genezaret, se levantó una fuerte tormenta lanzando con fuerza las olas contra la barca en que navegaban, mientras Él dormía en la popa sobre un cojín. Asustados y miedosos, los apóstoles lo despertaron pidiendo auxilio. Jesús se despertó y ordenó a la tormenta que se calmara. Luego, dirigiéndose a ellos, les reprochó su miedo y su falta de fe. (San Marcos 4: 35-41)
Jesús nos llama siempre a tener fe y confianza en Él, porque no podemos evitar las situaciones desagradables en esta vida, aún desde pequeños.
Él ama de manera especial a los niños: “Dejad que los niños vengan a Mí, porque de ellos es el Reino de los Cielos.” (San Mateo 19: 14)
Esa promesa de Jesús deben tenerla siempre presente en su mente y en su corazón, para ir afianzando su fe y su confianza en Él a medida en que vayan creciendo, ya que así atraerán abundantes bendiciones para sus papás y demás miembros de su familia.
Cada vez que un niño eleva su mirada a Jesús en un gesto de confianza y de fe, Él se siente muy alegre y le responde con una sonrisa llena de Su amor. No dejes de hacerlo…
Las Andas de la Santísima Virgen, nos presentan esta reflexión:
HAY QUE RENACER DEL AGUA…
Desde el principio de la creación encontramos el agua, que significa vida: “Sobre la cual aleteaba el Espíritu de Dios.” (Génesis 1: 2) Cuando llegó el momento previsto en el Plan de Salvación, Jesús se encaminó al río Jordán en donde San Juan Bautista lo bautizó y se escuchó la voz del Padre: “Este es Mi Hijo Amado, al que miro con cariño.” (San Mateo 3: 17)
Recién había iniciado Jesús su misión apostólica, fue invitado a una boda en Caná de Galilea, en donde su Santísima Madre, La Virgen María, intervino para que realizara su primer milagro, convirtiendo agua en vino. (San Juan 2: 1-9)
En el Calvario, al pie de la cruz, Ella también fue testigo de la sangre y del agua que brotaron de la herida del costado de Su Hijo, símbolo de salvación, porque al agua a través del Sacramento del Bautismo, nos hace miembros del Cuerpo Místico de Cristo, y la sangre en el vino consagrado en la Celebración Eucarística, nos lleva a la salvación.
Ofrece tu corazón a esa Madre Linda, que te está llamando a Renacer del agua que brotó del costado de su Hijo, para que vengan sobre ti y los tuyos, abundantes bendiciones y Ella te acompañe a lo largo de su jornada.
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